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1 October 2017

Historia

La historia de Cataluña en 15 episodios

1. La llegada de la cultura occidental: griegos y romanos

Los griegos llegaron al territorio que hoy es Cataluña en el siglo VI a.C. Fundaron dos ciudades, Rhode (Roses) y Emporion (Empúries), y difundieron la base de la cultura occidental: es decir, sus valores y sus ideas sociales y políticas para organizar la sociedad. Después, entre los siglos V y III a.C. fueron los romanos quienes les suplantaron y organizaron el territorio, crearon infraestructuras y establecieron ciudades tales como Tarraco (Tarragona) y Barcino (Barcelona). La importancia del legado romano es obvio en muchos aspectos. Por ejemplo, la lengua catalana tiene sus orígenes en el latín hablado por los romanos, al igual que el italiano, el español, el francés y el portugués.

2. La fundación de Cataluña

Considerado el fundador de Cataluña, el noble conde Guifré el Pilós (Wifredo el Velloso) es una figura histórica. Al final del siglo IX, Guifré consiguió establecer un territorio entre los Pirineos y el mar, con capital en Barcelona. Esta fue la base de lo que más tarde sería el futuro estado soberano de Cataluña. Hacia finales del siglo X, los condados catalanes cesaron de trasferir impuestos a los reyes francos y, así, se independizaron completamente.

3. Tradición parlamentaria

Durante el siglo XI, ya existía una forma primitiva de estructura parlamentaria en Cataluña: la Assamblea de Pau i Treva  (Asamblea de paz y tregua). Formada por campesinos y clérigos, su objetivo era el de limitar los poderes de los condes feudales. Algunos años más tarde, en 1283, se creó uno de los parlamentos más antiguos del mundo, Les Corts Catalanes, un sistema de creación de pactos que prohibía al rey promulgar constituciones o recaudar impuestos generales sin la autorización de los tres estamentos: el militar, la iglesia y la nobleza. Su misión era, entre otras, controlar las decisiones tomadas por el rey en cuestiones de impuestos. En 1359 se creó una nueva institución la Diputació del General, con el objetivo de recaudar los impuestos aprobados por Les Corts, el embrión de lo que hoy es la Generalitat.

4. La Corona de Aragón: Un poder marítimo floreciente

En 1162, Ramón Berenguer IV, Conde de Barcelona, se casó con la Princesa Petronila de Aragón, lo que llevó a la creación de la Corona de Aragón. Durante este periodo, una asamblea conocida como las Cortes Generales de Cataluña, limitó el poder del rey. Entre los siglos XII y XV, la Corona de Aragón expandió su territorio hacia Mallorca, Valencia, Sicilia, Cerdeña, Nápoles e incluso hasta Atenas. Se convirtió en un poderoso imperio militar y comercial administrado desde Barcelona como una confederación en que cada estado tenía sus propias regulaciones. Se creó el Consulado del Mar, un cuerpo pionero para la administración de la ley en temas marítimos y comerciales. Los documentos de esta institución fueron el código que rigió las transacciones en el mar Mediterráneo durante muchos años.

5. La unión dinástica entre Castilla y Aragón

Isabel de Castilla y Fernando de Aragón contrajeron matrimonio en 1469 y unieron sus dos reinos en una sola confederación. Los monarcas hispánicos tenían que jurar respeto a las normas, constituciones e instituciones de Castilla y a las de los distintos territorios que conformaban la Corona de Aragón.

6. La primera República catalana, la Guerra de los Segadores, y el Tratado de los Pirineos

En 1640 el rey español Felipe IV obligó a los campesinos catalanes a alojar a sus tropas que estaban luchando contra el rey francés Luís XIII. Los campesinos estaban enojados con el tratamiento que recibían y se rebelaron contra Felipe en la Guerra de los Segadores (Guerra dels Segadors). Algunos de los nobles más importantes acabaron en prisión. La Generalitat, dirigida entonces por el clérigo Pau Claris, estableció la República Catalana, protegida por Francia. Tuvo una vida corta –duró solo unos meses. Al mismo tiempo, Portugal se benefició del alzamiento y se separó de lo que hoy conocemos como España. En 1659, el tratado de los Pirineos entre Francia y España conllevó la donación de parte de los territorios catalanes           –Rosellón, Conflent y parte de la Cerdaña- a Luís XIV (hoy es la zona francesa, el Département des Pyrénées Orientales).

7. El final del Estado catalán: 1714

El conflicto internacional conocido como la Guerra de la Sucesión Española terminó con la victoria de Felipe V de la casa francesa de los Borbón, que había encontrado resistencia en todos los territorios de la Corona de Aragón y, especialmente en el Principado de Cataluña. Imperios como el de Gran Bretaña y los Países Bajos defendieron a los catalanes, que estaban a favor de que subiera al trono de España el Archiduque de Austria, Carlos III. Los aliados retiraron sus fuerzas en 1713 (bajo el Tratado de Utrecht), pero Cataluña siguió con la lucha en solitario. Después de 14 meses de bombardeos continuos, Barcelona finalmente capituló frente al ejército francoespañol. La represión subsecuente fue extrema. Felipe V abolió el Estado catalán y el resto de la Corona de Aragón y los gobernó bajo la ley absolutista de Castilla. Este hecho representa el nacimiento de España como Estado unitario.

8. Napoleón y Cataluña

Durante las guerras Napoleónicas, las tropas españolas y francesas lucharon las unas contra las otras en el trascurso de varios años. En un momento dado, en 1810 Napoleón permitió a Cataluña proclamarse una República independiente bajo su tutela. Fue un periodo de giros y en 1812 Napoleón incorporó a Cataluña como parte de su imperio hasta que se convirtió en parte del Reino de España otra vez en 1814 tras la derrota de los franceses.

9. La recuperación de la consciencia nacional: la Renaixença

Durante el siglo XIX, un movimiento cultural conocido como la Renaixença (Renacimiento) promovió la lengua catalana, el arte y la arquitectura, con Antoni Gaudí como su máximo representante. Los intelectuales, escritores y artistas se sentían orgullosos de la cultura catalana y presentaban sus obras en catalán. En paralelo a la revolución industrial catalana, la Renaixença fue uno de los motores de propulsión del catalanismo durante todo el siglo XIX.

10. Recuperar la unidad: la Mancomunitat

A principios del siglo XX, Cataluña recobró su sistema administrativo unitario y un cierto grado de autogobierno. El líder regional de Barcelona, Enric Prat de la Riba, impulsó el restablecimiento de una institución única que coordinara las decisiones entre las cuatro provincias catalanas y en 1914 se estableció la Mancomunitat.  Fue abolida once años más tarde por el dictador español Primo de Rivera en 1925.

11. Macià proclama la República catalana

En 1931, las elecciones locales fueron ganadas por el partido de izquierdas Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). El líder del partido, Francesc Macià, proclamó la República de Cataluña, de muy corta vida. Tres días más tarde, acordó junto con la recién estrenada República Española, el establecimiento de un gobierno autónomo para Cataluña, con el nombre de Generalitat. Forzado por estas circunstancias, el rey Alfonso XIII de España había marchado al exilio.

12. El golpe militar de Franco y la Guerra Civil Española

El 17 de julio de 1936, se inició un golpe de estado en el Marruecos español con la ayuda del ejército y otros participantes para intentar derrocar a la República. En Cataluña, como en España, los republicanos aún estaban en el poder después de haber ganado las elecciones unos meses antes. El intento de golpe evolucionó hacia una guerra civil de gran magnitud que duró de 1936 a 1939 con millares de refugiados y muertos. La sociedad civil sufrió bombardeos sin tregua, incluyendo Barcelona, en los cuales participaron las fuerzas aéreas italianas de Mussolini y la Luftwaffe alemana. Cataluña fue el escenario de la mayor batalla de la guerra: la Batalla del Ebro, en la que 15.000 republicanos murieron. Durante la guerra murieron más de 50.000 catalanes.

13. Un largo periodo de dictadura fascista

En febrero de 1939 después de la derrota de la República, 500.000 personas (200.000 de ellas eran catalanas) fueron obligadas a exiliarse y muchas ya no volvieron jamás. Lluís Companys, Presidente del gobierno catalán, fue ejecutado en 1940 a manos de un pelotón de fusilamiento, un caso único entre presidentes electos en la historia de Europa. El General Francisco Franco impuso una dictadura fascista que duró casi 40 años. Suprimió los partidos políticos y todos los derechos democráticos, como la libertad de expresión y la libertad de asociación. En Cataluña, el régimen de Franco fue especialmente violento y abolió el Estatuto de Autonomía y la Generalitat. La lengua catalana y los símbolos fueron prohibidos en todos los sectores públicos, en escuelas y en libros.

14. La transición hacia la democracia: la reinstauración de la Generalitat

A principios de los años 70 del siglo XX, se incrementaron las peticiones por la democracia y el autogobierno entre grupos de trabajadores y estudiantes. Sin embargo, la dictadura de Franco demostró que no estaba abierta al cambio. Los activistas eran sentenciados a muerte y ejecutados –como pasó en el caso del anarquista catalán Salvador Puig Antich en 1974. La dictadura finalmente terminó con la muerte de Franco en 1975. Durante el periodo de transición siguiente, la sociedad civil catalana se movilizó para que se oyera su voz –la primera manifestación después de la muerte de Franco en 1977 fue enorme, con más de un millón de personas manifestándose por las calles de Barcelona pidiendo libertad, amnistía y un nuevo Estatuto de Autonomía. Antes de que se aprobara la nueva Constitución Española, Josep Tarradellas, el Presidente de la Generalitat elegido en el exilio, volvió a Catalunya el 23 de octubre de 1977. Reinstauró la  Generalitat y puso en marcha un gobierno provisional.

15. La hora de un pacto nuevo

Desde la restauración de la democracia en España y la devolución del autogobierno limitado para Cataluña, los principales partidos políticos catalanes siempre han apoyado cualquier esfuerzo por consolidar la democracia y para modernizar el Estado Español tanto social como económicamente. Su implicación en la gobernación de España fue evidente cuando dieron apoyo a diferentes gobiernos de minorías en Madrid, especialmente, cuando se enfrontaron a grandes retos como el acceso a la UE o al Euro. En 2004, cuando la democracia española era vista como consolidada plenamente y el país era destacado como uno de los mejores ejemplos de la UE de éxito social y económico, el 90% de los miembros del Parlamento Catalán propusieron reformar su Estatuto de Autonomía con tal de consolidar el autogobierno de Cataluña y encontrar, finalmente, un encaje apropiado para Cataluña dentro del Estado Español. La falta de una respuesta apropiada por parte de los mayores partidos políticos a esta propuesta, es probablemente la razón principal de porqué hoy en día muchos catalanes estén pidiendo un nuevo pacto.

¿Sabías que…?

  • La Generalitat  es el sistema de autogobierno de Cataluña, creado durante el periodo de la República y está inspirado en un cuerpo de autogobierno de la Edad Media.
  • Durante la dictadura fascista de Franco, la Generalitat continuó funcionando en el exilio –en Francia. Después de perder la Guerra en 1939 el Presidente Lluís Companys huyó a Francia, pero cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, la Gestapo Nazi le arrestó y lo entregó a la policía de Franco. Fue rápidamente sentenciado y ejecutado. No obstante, el papel de Presidente continuó en el exilio. Representado por Josep Irla y, seguidamente, por Josep Tarradellas hasta 1977 cuando la institución fue finalmente restablecida en Cataluña con el retorno de Tarradellas.

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